Hoy parece un día normal de carrera, he dejado desde el sábado en la noche preparada mi playera con mi numero de competidor en la mesa, los tenis que me han acompañado en cada una de mis competencias desde que empecé hace un año, también están listos con el chip colocado en la agujetas, y el reloj como en muchas ocasiones, marca las 5:45am. Pero esta carrera, es diferente a las demás, con esta carrera he soñado, vivido y entrenando por los últimos tres meses. He corrido aproximadamente 340km en diferentes terrenos para hacer condición y fuerza, invirtiendo casi 50hrs, en las cuales he imaginado y planeado, como debo de atacar esta ruta. En algunas sesiones he experimentado el agudo dolor de pantorrillas producto de haber hecho el esfuerzo de incrementar la distancia y tiempo de una sesión de entrenamiento, y en algunos otros, las calcetas me han traicionado y me han provocado ampollas, todo lo anterior, para experimentar la mitad de la cima del corredor, mi primer media maratón.
Llego al área de salida y encuentro a algunos conocidos y experimentados corredores del equipo RunMx, ellos no solo ya saben lo que es este tipo de carreras sino que además buscan mejorar sus tiempos en estas distancias, mientras que otros solo van por el gusto de estar ahí presentes. Esto me motiva, me alienta y me llena de adrenalina. Me coloco en el sector amarillo, es ahí donde veo que muchos también intentaran por primera vez esta distancia. Es aquí donde después del disparo de salida, comienza la aventura de 21,097 metros.
Salimos de Gandhi y llegando al primer kilometro, un inesperado flash me hace voltear, es nuestro amigo Félix del equipo RunMx, que capta nuestros momentos en fotografía para el recuerdo. Nos internamos a la primera ligera subida al bosque de Chapultepec, no es nada comparado con lo que nos espera en los siguientes 9km, salimos por Chivatito en dirección a la segunda sección de bosque, tenemos que subir hasta la entrada del panteón Civil, ubicada casi enfrente del Museo de Historia Natural. Mientras llegamos, trato de disfrutar de la carrera, el paseo a través del bosque, la subida con el sol saliendo en Chivatito y el aroma fresco de rocío rodeando el Sope.
Foto del album de Felix Vega Gomez
Después comenzamos a descender y disfrutar de una vuelta al lago mayor, siempre bonito con sus fuentes funcionando desde temprano, eso hace que nos refresque un poco el trayecto mientras llegamos al kilometro 8. Pasamos el kilometro 10 enfrente del Museo de Historia Natural y comienza el descenso, agradezco entonces que llegue esta parte de la competencia y que no tendré que ver subidas prolongadas otra vez. Regresamos por Chivatito para recorrer el bosque en sentido contrario a como lo hicimos en un principio, pero cuando voy llegando a la salida del bosque, a la altura del kilometro 15 y del monumento a Los Niños Héroes, con sorpresa y emoción una voz me grita “vamos papi!!!”, son mis hijos que vienen a alcanzarme, no sé si llorar o seguir, me emociona verlos y que ambos me echan porras para que termine. Creo que no saben que eso me levantó el ánimo, 400 metros atrás mis piernas empezaron a resentir las subidas, la hidratación me ha sido un poco insuficiente y empiezo a toparme con mi pared de media maratón. Pero ese grito fue como volver a empezar y más cuando corren junto a mí. Por primera vez ellos corrían más rápido, me jalaban de la mano y un poco extrañados por mi paso lento, pero por un momento los tenía que dejar.
Entre a Mariano Escobedo dando vuelta en “u” pasando Rubén Darío para llegar de nuevo a Reforma, kilometro 16.5 y es aquí donde comienzo a trotar, las piernas me están cobrando factura, mientras que con algo de envidia veo a varios competidores entrar a sus últimos 500 metros en Gandhi, a mi me faltan 4.5 kilómetros.
Mientras me aproximo al kilometro 17, sobre Reforma frente a Tlaloc, pienso en todos los puntos de retorno, podría escapar en cualquiera de ellos, engañarme a mí mismo y decir que termine la media maratón sin completar la ruta, pero un nuevo aliento de ánimo me inyecta, al ver a mi familia otra vez, me espera para correr otros 200 metros conmigo, es ahí donde decido no tener esos pensamientos, recuerdo y refraseo a John Stephen Akhwari no vino mi familia hasta aquí para verme salir de la media maratón, vinieron hasta aquí para verme recorrer y terminar los 21 kilómetros.
Avanzo rumbo al kilometro 19 tomando el retorno a la altura del Auditorio, varias personas nos motivan y aplauden, visualmente, y se puede decir, que hasta solidariamente, nos alentamos entre los que estamos en ruta, esas personas que por momentos nos rebasan y rebasamos pero que al final, llevamos el mismo ritmo de carrera, compañeros de aventuras por un día, por unas horas, el calor aumenta y el trote ya se confunde con una caminata rápida, el conocido dolor de pantorrillas comienza y la mente empieza a reprochar el esfuerzo, pero el corazón y ver a mi hijos en la entrada de Gandhi la callan. Mis hijos y mi esposa caminan junto a mí los últimos 500 metros, ya no importa el tiempo, ya no importa el ritmo de carrera ya no importa si los camino, lo que importa es que, rompí mis propios paradigmas, algunos heredados, otros impuestos, porque pienso que cuando cruce la meta en compañía de mi familia, será porque me atreví a decir que si podía hacerlo, fue fácil?, obvio que no, pero el momento de cruzar la meta 2 horas y 59 minutos después de comenzado el evento, es algo que no se puede describir, es algo como el amor, como la amistad, necesitas estar ahí para disfrutarlo, pero al igual que el amor y la amistad, necesitas atreverte a experimentarlo, para saber la satisfacción final que deja, después de todos los sacrificios que hiciste por conseguirlo.
Que sigue? me preguntan en la semana… no lose, una maratón?, lo más seguro pero con más tiempo de preparación, otra media maratón?, muy probable, carreras de montaña?, experimentaremos el 15 de mayo la primera, … por el momento creo, seguiré meditando que otros paradigmas no he querido romper y entonces pensare en el siguiente paso. Mientras me queda el grato sabor de boca, de que un día me levante y pensé que era posible hacerlo, Dios me dio las facilidades, mi esposa el apoyo y mis hijos las fuerzas.. .Media Maratón: Done!!.


