Un Respiro Para El Siguiente Escalón
Alguna vez te ha pasado que piensas que no has avanzado mucho, que parece que estas estancando, pero ¿de verdad es eso, o solo es la perspectiva desde la cual lo estas viendo?.
Un error muy común que cometemos los seres humanos, es ver el final de la escalera y no concentrarse en el siguiente escalón. Creemos que la cima es inalcanzable, que a pesar de haber dado varios pasos, no podemos llegar, aun así, no hacemos la pausa necesaria para saber que has hecho para llegar hasta donde estas, das por un hecho que has fracasado y es cuando necesitas reflexionar para darte cuenta de que no es así.
Recuerdo que cuando realice mi primer Skyrun en el volcán La Malinche, me pesaba mucho ver la cumbre y no poder seguir con el ritmo que quería, me desesperaba dar un par de pasos y tener que esperar a recuperar el aliento para poder continuar, “estoy a 500 metros de llegar, ¿porque no puedo?”. Entonces, en un intento por calmarme, voltee la vista y fue hermosa, majestuosa, imponente, estaba a 4000 msnm y tenía atrás de mí, todo el estado de Tlaxcala, al otro lado, no muy a lo lejos, también se alcanzaba a observar el Pico de Orizaba, al ver hacia abajo, me di cuenta de todo lo que había avanzado y el trabajo que me había implicado llegar hasta allá, me había frustrado por 500 metros pero ya llevaba 7.5 kilómetros de ascenso, estaba en un punto donde solo algunos lo habían intentado, y para estar en ese punto, llevaba año y medio de entrenamiento, sacrificio y cambio de vida, para tener como recompensa esa vista, para estar donde pocos llegan.
La vida es igual, olvidamos lo que tuvimos que pasar para llegar a dónde estamos, nos quejamos del trabajo, pero cuanto sacrificamos por tenerlo y conservarlo. Nos quejamos en la escuela por no resolver un problema, pero olvidamos que tuvimos que aprender a escribir, los números, sumar, restar y varias cosas más. Nos quejamos por el día que tuvimos, pero olvidamos cuantos quisieran, poder salir de la cama, dar los pasos necesarios y llegar a la mitad del camino que hemos recorrido.
No es fácil hacer este ejercicio, pues el ser humano por naturaleza no es conformista, le gusta superarse y creer que puede subir otro escalón, le encanta retarse y ser retado a llegar más lejos, aunque a veces eso hace que se desespere si no lo consigue en el tiempo y forma que lo ha planeado, pero cuando uno se da la oportunidad de detenerse un poco, tomar un respiro y ver lo que ha dejado tras de sí, que tan alto ha llegado, será entonces que sin ningún problema, pueda ver hacia adelante con el optimismo y fortaleza que se necesita, para tener la satisfacción de subir un par de escalones más y valorar lo que hasta ese instante, se ha conseguido.



